El Ángel

El hombre trata instintivamente de anticiparse al ser amado, de imaginar sus circunstancias tantas veces como pueda. No desea ofrecer posibilidad a lo inesperado. Lo construye en anticipación al sentimiento que causa su encuentro, para que no le sea, quizás, una impresión que espante, como espanta al ojo la luz brillante.

En este sentido, la abstracción ayuda pero también esclaviza. La premonición termina por resultarnos más agradable que la realidad, con sus detalles de perfección ficticia, y perdemos la sana capacidad de entregarnos a las sorpresas del destino.

Un destello singular entonces debe bastar para cegarnos la proyección. Una expresión, una palabra casual, una postura, deben resultar eficaces para destruir lo prefabricado e instaurar el principio de la obsesión nueva.

Yo recibí ese éxtasis con una emoción que no sabría analizar. Llegó de la única manera posible: sin proponerlo y contrariando cualquier convención imaginada hasta ese día.

Morocha, una cabellera que enredaba vendavales. Su cuerpo entero había sido cincelado con demencia, única manera de mantenerse artista de tal modelo, y lo movía con la precisión descarada de las que se saben atractivas. Era intoxicante, como intoxica el aplauso del público, y mirarla era rendirse a su gravitación y su embriaguez. Era ceder enteramente al capricho de aquella mirada de oriente, un peligro diabólico para el alma.

Recuerdo la primera impresión. Ella glorificaba una mesa de bar, rodeada de mundo. Yo llegaba en disfraz de impostor persiguiendo ángeles. Apenas adentro frené el paso, como quien necesita hacer un plano que lo guíe, y barrí con la mirada. Imposible no notarla, tuve que obligar a los ojos a no detenerse, no sea que se malacostumbren y pierdan el gusto por todo lo demás. Íntimamente, una única certeza: ella inspiraba terror patológico, el mismo que siente el alma frente al Dios del Juicio Final.

El primer abordaje fue sincero: yo confesé mi admiración, ella su rechazo. “Todos los hombres son iguales. Sólo Dios sabe si hay alguno que valga la pena” me dijo. Me tomó un largo rato notar que ella encontraba un alivio al poner distancia y parecía cumplir con un rito trágico. En verdad, detrás de la piel de perfecto bronceado, esta criatura deslumbrante era tan insegura como cualquier otra, y resistía con empeño que alguien libere su armadura de belleza. El fenómeno no causó mayor asombro. Es frecuente la mujer que fastidia incoherentemente al destino a punto de hacerse su enemiga más entusiasta.

El próximo encuentro no iba a ser desprevenido. Aunque me tomó poco tiempo descubrir su domicilio -el proceso me pareció interminable-, mi obsesión había anticipado el plan perfecto mucho antes. Iba a presentarme en su casa sin ser invitado con la tarea de remendar aquel error conceptual. Vestido con una sábana blanca confundida por toga, una corona de ornamento dorado, y unas alas impuestas al blanco del algodón, llegué en disfraz de ángel persiguiendo impostores y en seguida, Santa Biblia en mano, me pronuncié: “Dios manda decir que hay hombres que aún valen la pena…”

Confrontar con hechos la verdad de las horas que siguieron sería menospreciarlas. Baste –indulgencia- con fundir hombre con circunstancia, vida con destino, sueño con realidad. La gloria verdadera jamás puede ser abarcada por el discurso de sus acciones.

Aquella noche ella recompensó al ángel con amor, doloroso y desgarrador, como una flecha lanzada, que vive mientras ansía y muere cuando llega. Por la mañana, yo estaba desnudo y absorto; ella estaba ausente. Sin excusas delatoras, ella simplemente decidió volver a ella, a la irrealidad y al frío. No consideró oportuno recompensar al hombre, y nunca más volvimos a vernos.
21 comentarios

Sharing is caring. Share this article now!

21 comentarios:

  1. Siempre es un deafío comentar tu blog.. separar la forma del contenido. Hoy mi neurona estaba así como aterida, y tal vez por eso me costó un poco leer tu post(o tal vez porque no me da!) De cualquier manera, está lindo, me gustó como esta escrito.
    Pero... y con el fénix que paso?

  1. el primer párrafo se me hace un poquitín largo.
    El resto, a primera leída, me pareció genial.
    destaco:
    "Su cuerpo entero había sido cincelado con demencia, única manera de mantenerse artista de tal modelo, y lo movía con la precisión descarada de las que se saben atractivas. "
    " Ella glorificaba una mesa de bar, rodeada de mundo. Yo llegaba en disfraz de impostor persiguiendo ángeles. "
    y especialmente:
    "Aquella noche, ella recompensó al ángel con amor, doloroso y desgarrador, como una flecha lanzada, que vive mientras ansía y muere cuando llega."
    por si sirve de algo. Lo interesante es el todo, vio?
    Abrazo!

  1. No se, me imaginé un cierto orden cronológico en tus relatos.. esperaba una transformación, pero no la veo :S

  1. La hubo. Pasé de ser un mojigato q ni sabía su talle de ropa (el fenix), a un atolondrado en busca de fantasias (Otro sueño...)
    El orden crononologico está, aunq x supuesto los saltos en el tiempo entre un relato y otro no son simétricos.
    Que no veas la transformación igual es lógico. La metamorfosis es facil x fuera pero dificil x dentro, y mejor no te digo más nada xq me estoy adelantando a los post :p

  1. No tengo palabras... es digno de ser leido por la persona que no tenga un grado tan alto de ignorancia, solo asi puede ser apreciado aunque no siempre comprendido en su totalidad..porque valla uno a saber que significa esto para el escritor.
    (voy a esperar el dia en que me des la razon, porque yo siempre te dije que deberias ser un escritor)

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.
  1. si..tenes razon quisas deberia haber puesto un grado tan general de ingnorancia.. pero bue ya fue!

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
  1. deja los comentarios cabrón. PU-TE-RI-O!
    no te pongá la gorraaaaaaaa!!!

    mirá como te puteo y no me moderás el comentario:
    Puto del orto.

  1. jjajaja
    ma siiii q se pudra todo lokoooo
    todo´putooooo

  1. Che Maurete, recién leí el comentario de Pablo en "Primera Sangre" y no me aguanto la pregunta: ESTE BLOG ES PARA LEVANTAR MUJERES???
    (si me decis que si me voy a reir un rato largo!)

  1. Leí el último(el ángel)...me remitió a lo sucedido al peregrino de la 5ª montaña de cohelo. (cumplí c/tu pedido :) Ro.

  1. ...y eso es a favor o en contra?

  1. Buenísimo desaurio, me estás demostrando que para algunas cosas podés tener constancia. Esperemos que sigas así.
    Además, no se si es bueno o es malo, pero vos escribir con un estilo que me hace a acordar al que usa (o usaba) Ceratti para componer los temas de Soda.
    Y, lamento, pero no me siento identificado con las afirmaciones que normalmente hacés sobre los hombres.
    Claro, si la generalización es adrede vale y mucho como truco literario. ¿Supongo que esa es la intención no?

  1. Mier q comparación! Ojalá algún día tenga el genio de Ceratti para escribir, aunq se q a vos capaz no te guste tanto como a mi.
    En cuanto a la generalización es un buen síntoma q no te sientas identificado. No creo ofenderte si te digo q no representás el hombre típico :p

  1. Claramente yo no considero que Ceratti tenga genio para escribir, mas bien todo lo contrario. Pero no es lo que me desagrada su estilo, sino mas bien su contenido. Por lo pronto, siento mas simpatía por el contenido de lo tuyo.
    Y también claramente, ¡me hinchas el pecho mas que ofenderme!

  1. JAJJA era bardo lo de Ceratti!!! :p
    Igual aca aparece la clásica charla forma vs fondo, que para mi en el caso de las letras es sinónimo de literatura vs periodismo.
    Personalmente creo un desproposito buscar contenido en las artes, y apelo una vez más a la tesis de Pater (todas las artes aspiran a la condición de la música, q es sólo forma)
    http://es.wikipedia.org/wiki/Walter_Pater

  1. Discrepo! (en parte) No se si me resulta un despróposito buscarle un contenido a las ARTES, creo que indirectamente lo tienen. De hecho, en la música, muchas de las indicaciones del compositor para el intérprete, indican acciones, actitudes, sucesos, lo que ayuda a relatar una historia. Que el mensaje no sea obvio no significa que no esté, y claramente los Artistas cuentan una historia, y reflejan sentimientos y estados de ánimo en sus obras. Lo que tampoco hay que confundir, es virtuosismo con talento. Un músico puede tocar a la perfección una obra, pero no saber interpretarla: eso requiere talento. Y un léxico rico y un lenguaje elaborado no logran hacer Arte por si mismos. La técnica no garantiza talento, aunque pueda aparentarlo. Bah, eso opino yo.

Publicar un comentario